Navarra actualiza las zonas vulnerables por nitratos agrarios para adaptarse a los nuevos límites europeos

El nuevo Decreto Foral, en exposición pública hasta el 23 de abril, ampliará de 4 a 12 las zonas designadas como vulnerables, con un aumento de más de 148.000 hectáreas respecto al mapa anterior
31-03-2025

El Gobierno de Navarra ha sometido hoy a exposición pública el proyecto de Decreto Foral por el que se revisa y se actualiza la designación de las nuevas zonas vulnerables por los nitratos procedentes de fuentes agrarias en la Comunidad Foral.

Previamente, los equipos técnicos del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente han mantenido diferentes reuniones, tanto con las organizaciones agrarias UAGN, EHNE y UCAN como con la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) y las entidades locales de las zonas afectadas, para contrastar el borrador de este Decreto Foral y trasladar información de primera mano. El último de estos encuentros tuvo lugar el pasado viernes en la sede de CNTA en San Adrián y al que acudieron representantes de una veintena de ayuntamientos de la cuenca del Ebro.

La Dirección General de Medio Ambiente del Ejecutivo foral realiza esta revisión para adaptar la normativa navarra al Real Decreto 47/2022, de 8 de enero, derivado de la normativa europea sobre protección de las aguas contra la contaminación difusa producida por esta materia, que fija nuevos umbrales de concentración de nitratos.

En concreto, el Real Decreto considera afectadas aquellas aguas subterráneas cuya concentración de nitratos sea superior a 37,5 mg/l y las aguas superficiales cuya concentración sea superior a 25 mg/l. En la normativa estatal anterior, de 1996, el umbral estaba fijado en 50 mg/l tanto para aguas superficiales como subterráneas.

A la vista de estos nuevos límites y de los mapas de las aguas afectadas por esta contaminación publicados por el MITERD en mayo de 2022, Medio Ambiente ha revisado las zonas de Navarra que actualmente se encuentran en dicha situación y para las cuales, una vez aprobado el Decreto Foral, habrá que diseñar planes de actuación dirigidos a reducir esas aportaciones de nitratos a las masas de agua.

Este lunes se ha publicado en Gobierno Abierto el proyecto de Decreto Foral con la delimitación de las nuevas zonas para que se puedan realizar aportaciones y cuyo plazo finalizará el próximo 23 de abril.

 

Afección a las aguas por exceso de nitratos

La elevada concentración de nitratos en las aguas se ha convertido en las últimas décadas en un foco de atención de las administraciones públicas. El nitrógeno es un macronutriente esencial para el desarrollo de los cultivos, en su forma principal de nitrato. Su incorrecta aplicación como fertilizante químico u orgánico para la producción de alimentos, por usarse en cantidades excesivas o en momentos inadecuados, puede causar serios problemas ambientales, como la contaminación del agua superficial y subterránea, perjudicial tanto para la naturaleza como para la salud.

Una excesiva presencia de nitrógeno en las aguas, lo que se conoce como eutrofización, genera como principal problema la abundancia de determinadas algas en la superficie, de forma que la luz solar no llega a aguas más profundas y, además, se reduce la presencia de oxígeno en el agua. Como consecuencia, numerosas especies tanto animales como vegetales no tienen condiciones adecuadas para sobrevivir y los ecosistemas acuáticos se empobrecen. La eutrofización y la contaminación de acuíferos, causa severos problemas en toda Europa, también en la Comunidad Foral. Aunque se trata de un fenómeno que puede tener solución si se reducen esos aportes de nitrógeno, los ecosistemas acuáticos necesitan largos periodos de tiempo para recuperarse, por lo que la prevención es fundamental.

Con el fin de proteger las aguas contra la contaminación producida por nitratos utilizados en agricultura, la Unión Europea aprobó la Directiva 91/676/CEE, del Consejo, de 12 de diciembre de 1991. Esta Directiva fue traspuesta al ordenamiento jurídico español a través del Real Decreto 261/1996, de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias, que fue actualizado y derogado por el Real Decreto 47/2022, de 18 de enero, sobre protección de las aguas contra la contaminación difusa producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias.

Como consecuencia de esta rebaja de los umbrales, con el proyecto de Decreto Foral que se somete a información pública, el número de estas zonas vulnerables pasará de 4 (cuenca del río Robo, cuenca del río Cidacos y aluvial, aluvial del Ebro-Aragón Lodosa-Tudela y aluvial del Ebro Tudela-Aragón) a 12 (se añaden el aluvial de La Rioja – Mendavia, la cuenca del río Iranzu, la cuenca del arroyo de Riomayor, la cuenca del Arga medio, la cuenca del río Linares, la cuenca del río Juslapeña, el aluvial del Aragón en torno a Sangüesa / Zangoza y las aguas subterráneas de la Sierra de Lóquiz y aluvial del río Ega). Conforme a la citada Orden Foral 147E/2020, la superficie ocupada por las zonas designadas vulnerables es de 99.259 hectáreas, de las cuales 59.665 son áreas de cultivo (39.550 en secano y 20.115 en regadío). Cuando se apruebe la nueva designación, dicha superficie crecerá hasta 247.854 hectáreas, de las cuales 151.926 son áreas de cultivo (71.722 en regadío y 80.204 en secano).

Cabe decir que la Dirección General de Medio Ambiente ha analizado la evolución de esta contaminación difusa por nitratos tanto en las zonas actualmente designadas como vulnerables (orden foral del año 2020), como en aquellas que, tras la tramitación correspondiente, y antes de mayo de 2025, se designarán como vulnerables, y no existen tendencias marcadas de empeoramiento de la situación, pero tampoco de mejora. El incremento de la superficie a designar no se debe tanto a un empeoramiento real de la situación como a que los umbrales marcados por la Unión Europea para considerar una masa de agua afectada, y reflejados en el Real Decreto 47/2022, son más exigentes que con la norma anterior, el Real Decreto 261/1996.

La Dirección General de Agricultura y Ganadería deberá establecer y poner en práctica nuevos programas de actuación con objeto de prevenir y reducir la contaminación causada por los nitratos de origen agrario. El plan vigente a día de hoy se corresponde con los aprobados en el año 2020 mediante la Orden Foral 147E/2020. Si bien la elaboración de los programas de actuación o la tramitación de sus modificaciones le corresponde a la DG de Agricultura y Ganadería, estos deberán ser informados por la Confederación Hidrográfica del Ebro, ya que todas las zonas a declarar como vulnerables se sitúan en la vertiente mediterránea, es decir, en aguas que van a parar al río Ebro y son las confederaciones hidrográficas quienes ostentan la competencia en calidad del agua conforme a la Ley de Aguas.

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